Pequeña enciclopedia de suspiros (preventa)

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Ficha técnica
Título: Pequeña enciclopedia de suspiros
Autores: Augusto López (escritor) / Sandra Lara (fotógrafa) / Carlos Bolívar (fotógrafo)
Género: Narrativa y fotografía
Formato: 26,3 x 27 cm
Páginas: 140
Editorial: Mitad Doble Ediciones
ISBN: 978-84-945804-2-0
Fecha de publicación: mayo de 2017

Pequeña enciclopedia de suspiros es un fotolibro que incluye un total de 14 relatos eróticos, producto del trabajo del escritor malagueño Augusto López, que se integran con la obra de los fotógrafos Sandra Lara y Carlos Bolívar, compuesta por un total de 105 imágenes fotográficas en blanco y negro analógicas y digitales y que representan una buena parte del trabajo fotográfico de ambos artistas.

Aquí puedes ver las primeras 23 páginas del libro:

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Observaciones

Convenio de prácticas con Dickinson College

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En Mitad Doble pensamos que el intercambio y la difusión de ideas y culturas es tan imprescindible como enriquecedor. Dentro de esta línea de actuación, hemos firmado un convenio de prácticas para el semestre enero-junio de 2016 con Dickinson College (universidad estadounidense ubicada en Carlisle, Pennsylvania) para alumnos/as de Dickinson residentes en Málaga. Mediante dicho convenio, el alumnado podrá sumergirse y conocer la actividad cultural, artística y literaria de nuestra ciudad y perfeccionar su español.

Muchas gracias al equipo de Dickinson College España por su confianza en nosotros.

Renovación de Convenio con el Máster del Patrimonio Literario de la UMA

Convenio de prácticas curso 2015/ Seminarios de producción editorial

A finales de octubre nos reunimos con Rafael Malpartida, Secretario del Dpto. de Filología Española I y Filología Románica y que coordina, junto a José Lara Garrido, el Máster en Gestión del Patrimonio Literario y Lingüístico Español de la Universidad de Málaga. En esta reunión, se acordó renovar el Convenio para el presente curso académico 2015-16 que tenemos con la Universidad de Málaga, mediante el cual recibimos en Mitad Doble a estudiantes en prácticas que están matriculados en el Máster.

Tras la estupenda experiencia del pasado curso académico 2014-15, en la que estuvo con nosotros haciendo prácticas el estudiante de la UMA Geo Nikolov y en el que impartimos un seminario sobre producción editorial para estudiantes del Máster, será fenomenal volver a colaborar con la Universidad y mostrarle nuestro día a día a los/as estudiantes que nos escojan para hacer sus prácticas.

Escritores en verano

Artículo Nacho

Ignacio del Valle ha escrito un estupendo artículo en el diario El Mundo sobre el debate que tuvimos el pasado miércoles 15 de julio en el Centro Andaluz de las Letras sobre narrativa malagueña, actividad realizada en torno a la exposición Málaga prosaica. El debate, moderado por Augisto López, contó con la presencia de Cristina Consuegra, Guillermo Busutil y Santi Fdez. Patón.

Exposición “Málaga prosaica: libros y fetiches de la narrativa malagueña”

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El pasado viernes 3 de julio presentamos la exposición que hemos preparado con mucha ilusión estas semanas: “Málaga prosaica, libros y fetiches de la narrativa malagueña”

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La exposición organizada por Mitad Doble cuenta con la colaboración de librerías Proteo, el CC Rosaleda, el Instituto Municipal del Libro de Málaga y el Centro Andaluz de las Letras; a todos ellos muchas gracias por su apoyo.

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Ubicada del 3 de julio hasta el 3 de agosto en los locales de la iniciativa Rosaleda cultural del CC Rosaleda, la exposición recoge en una sala ejemplares de narradores y narradoras de Málaga: Isabel Anaya, Pablo Aranda, Carlos Bolívar, Guillermo Busutil, Montserrat Claros, Cristina Consuegra, Carmen Enciso, Santi Fernández Patón, José Antonio Garriga Vela, Alberto Llamas, Augusto López, Rafael Malpartida, Eloísa Navas, Jonatan Santos, Antonio Soler y Alfredo Taján.

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En otro espacio expositivo, podemos ver los fetiches que gentilmente nos han cedido para la ocasión los escritores: sus amuletos y recuerdos más personales, aquellos que les traen suerte o significan algo especial.

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El resultado es un viaje al interior de la creación, a su pulsión más genuina e íntima; mostrarlos en un centro comercial otorga a este acto de exhibición una cercanía y una complicidad con el público que justamente es lo que estábamos buscando.

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La presentación fue un acto distendido y agradable, en una atmósfera cordial.

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Estuvo a cargo de Jesús Otaola, gerente de la librería Proteo y de Alfredo Taján, en calidad de escritor presente en la muestra y de director del Instituto Municipal del Libro. Tuvo la gentileza de leernos unas palabras evocadoras y provocadoras.

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Y cerramos este post con una representación de los escritores y escritoras que asistieron el acto. Hasta el 3 de agosto podéis compaginar las rebajas de verano con esta interesante exposición: un modo lúdico de acercarse a la obra y los creadores y creadoras de la narrativa malagueña actual.

[Fotografías de Sandra Lara]

“La escritora”, camiseta ilustrada

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Es tiempo de playa y libros, de extender la toalla en la arena y gozar de atardeceres largos como novelas. Es la hora de ponerse esta camiseta, un homenaje que en Mitad Doble hacemos a las escritoras.

camiseta rosa negra

Diseñada por la artista malagueña Aintzane Cruceta, te ofrecemos en una serie limitada esta camiseta, estampada en serigrafía y disponible en varios colores y tallas.

camiseta gris negra

Camiseta “Escritora”
Precio: 10 € camiseta adulto / 8 € camiseta infantil
[gastos de envío: 1 € (España)}

Colores
– Camiseta blanca con dibujo en negro [disponible tallas mujer, hombre, infantil]
– Camiseta blanca con dibujo en morado [disponible tallas mujer, hombre, infantil]
– Camiseta rosa con dibujo en negro [disponible tallas mujer]
– Camiseta gris con dibujo en morado [disponible tallas hombre]

Tallas mujer:

S [40cm/58cm]
M [43cm/62cm]
L [46cm/64cm]
XL [49cm/66cm]
XXL [52cm/68cm]

Tallas hombre:

S [48cm/69cm]
M [50cm/71cm]
L [54cm/73cm]
XL [58cm/75cm]
XXL [62cm/77cm]
XXXL [66cm/79cm]
XXXXL [70cm/81cm]

Tallas infantil:

3/4 [32cm/45cm]
5/6 [35cm/49cm]
7/8 [39cm/53cm]
9/10 [43cm/57cm]
11/12 [46cm/61cm]

Comprar la camiseta:
Escribe a nuestro mail: revista@mitaddoble.com
O envía un mensaje privado a nuestra página de Facebook
Y nos pondremos en contacto contigo en la mayor brevedad posible.

Teatro fórum: Friginia

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El sábado 14 de marzo, a las 12:00 en la tercera planta de la librería Proteo, dentro de las actividades culturales de nuestros talleres de escritura, vamos a asistir a la representación de la pieza teatral breve Friginia, escrita y dirigida por Marga Dorao y Miguel García Manzanares e interpretada por María Agudo y Mara Guil.

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Friginia es el encuentro que podría haberse dado entre dos mujeres de inmensa capacidad creativa, Frida Khalo y Virginia Woolf. La pieza tiene una duración aproximada de quince minutos.

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Tras la representación, tendremos un encuentro con las actrices y con los directores, que nos hablarán sobre el proceso de creación de la pieza y de todo aquello que les queráis preguntar.

La entrada tiene un coste de 5 € y es necesario reservarla previamente, ya que el aforo es bastante limitado. Puedes hacerlo en el correo hola@mitaddoble.com.

 

Sumergimos las orejas en “In aqua”

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El próximo viernes 6 de marzo, a las 19:00 se inaugura en el espacio expositivo Entreedificios la exposición colectiva de fotografía In aqua (un concepto, siete miradas). Las fotógrafas Esmeralda Álvarez, Sandra Lara, Martha Barilari, Ana Vega, Marinamluna, Almu cj y Victoria Villa nos presentan sus propuestas en torno al agua como metáfora de la vida y lo femenino.

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Una iniciativa tan interesante merece conocerla más de cerca y por eso os invitamos a escuchar la entrevista que Augusto López le hizo en la librería Proteo a cuatro de las integrantes de la exposición: Sandra, Martha, Marina y Victoria.

 

Elogio de la locura

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Erasmo de Rotterdam, en uno de sus libros, habló de dos tipos de locura: la que conduce a los hombres a la maldad y al homicidio (como el asesinato de París), y la que les mueve a los sueños y al arte. Los primeros mueren, necios y oscuros, con toda su rabia y desesperación. Los segundos, los auténticos locos, escriben y recitan, y, aún a riesgo de ser tildados de pródigos, dialogan, viajan y comparten sus ideas. Mitad doble es un equipo de escritoras, poetas, dramaturgos, pintoras y fotógrafos. Un equipo creativo muy loco dispuesto a seguir trabajando por la Literatura. Bienvenida Elena. Bienvenida al grupo.

Juanjo L. Gallego, director de Mitad Doble ediciones.

Amor de Pablo Inurria

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Amor de Pablo Inurria (Córdoba, 1964). Seducida desde niña por los libros y la literatura, lectora empedernida y escritora a ratos perdidos, intenta compaginar la vida cotidiana con lo extraordinario de la ficción.

En el verano de 2014 pasa a formar parte del equipo de Mitad Doble como editora de la revista.

Santi Fernández Patón

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Santi Fernández Patón nació en 1975. Ha publicado las novelas Miembros fantasma  (Hakabooks.com, solo en edición digital) y Grietas (XIX Premio Lengua de Trapo de Novela). Colabora regularmente con algunas revistas literarias. Aquí puedes visitar su blog personal.

De él y su última obra se ha dicho:

“Memorable” (Fernando Castanedo: Babelia).

“Estatura de buen escritor, de esos capaces de ilustrar un problema general –o generacional- a través de las vivencias de personajes particulares pero con valor de arquetipos” (Luis Matías López: Público).

“Fernández Patón tiene mirada y pulso” (Guillermo Busutil: La Opinión de Málaga).

“Necesitamos novelas como Grietas en nuestro panorama literario” (Emma Quesada: Diagonal).

Cabellos sagrados

Ilustración Aintzane Cruceta

Los días que algún profesor enfermaba, nos enviaban a clase para sustituirlo a un hombre mayor al que acogían en el edificio. Se trataba de un gigante de anchos hombros que se movía de una manera extraña, muy despacio, como si la gran masa de su cuerpo se fuera a desmoronar en cualquier momento sobre los pupitres. Llamaba mucho la atención el continuo temblor en su mano derecha –con el paso de los años he supuesto que padecía de párkinson–, que se llevaba regularmente a la boca como queriéndosela limpiar de unos desperdicios inexistentes. Lo mejor de este personaje, al que llamábamos el viejecito Frankenstein, eran las historias que contaba. Nos reíamos de él nada más verlo atravesar el umbral de la puerta, pero cuando comenzaba a hablar sus palabras nos encandilaban de tal modo que se hacía el silencio entre nosotros. Aún me parece estar contemplándolo mientras nos contaba la historia de Sansón. Con su traje oscuro a rayas, aunque el día fuese caluroso, de pie, ante su joven auditorio, Frankenstein se acariciaba el mentón con la mano temblona, mientras la dentadura postiza parecía querer salírsele de la boca con cada una de sus palabras. El momento culminante llegaba cuando Sansón descubría su secreto a su esposa Dalila: “Mi fuerza está en los cabellos”. Entonces elevaba su mano y se acariciaba ceremoniosamente la cabellera blanca con la convicción de un actor que estuviera interpretando al personaje bíblico.

La historia de Sansón y Dalila es una narración perversa, llena de maldad y asesinatos, como muchas del Antiguo Testamento. Frankenstein siempre nos decía, como colofón del relato, que debíamos aprender a desconfiar de las mujeres, objeto de perdición. El hecho de que la mitad femenina del alumnado lo mirara con una mezcla de asombro y vergüenza no parecía refrenarlo, más bien le animaba a redoblar sus ataques contra el sexo impuro. A esas alturas se había formado tal escándalo en la clase que tenía que subir el director a poner orden. Con el tiempo, he reflexionado acerca de esta enseñanza. Me impresionaba mucho que una cabellera otorgara esa fuerza extraordinaria, pero es que Sansón se definía a sí mismo como nazir. Los nazires gozaban de una vinculación especial con el Altísimo. Su cabello, que no debían cortarse nunca, era la señal de su santidad, lo que les unía a Dios. Sansón no era más que otro peón de la eterna intervención de Dios en los asuntos humanos para marear infinitamente a su pueblo elegido. Dalila, por supuesto, quedaba en la misma posición, así como los filisteos, verdugos y víctimas a la vez en una sola página de este libro interminable, que el Creador nunca ha dejado de escribir.

Cuando llegué a la adolescencia me sucedieron dos hechos notables: me enamoré de una chica pelirroja y, previendo lo peor, quise acercarme a Dios apuntándome a una cofradía. Hacía ya años que mis padres me llevaban a ver la popular procesión de mi barrio. Me gustaba la seriedad de los nazarenos dentro de sus trajes. Nunca sonreían, porque estaban haciendo penitencia, y la penitencia era buena para limpiar el alma de malos deseos. Pero esta festividad caía siempre en primavera y no pude evitar rendirme a los encantos de la muchacha, cuyos cabellos olían a cerezas maduras. Una tarde nos besamos y esa noche yo no pude dormir, aterrado por la posibilidad de ir a parar al infierno. Podía escuchar a mi viejo profesor sustituto susurrándome al oído que las pelirrojas son las peores, las enviadas del diablo. Al día siguiente, buscando olvidarme de ella a la desesperada, me presenté a solas ante el Cristo que veneraba mi cofradía. Nunca había ido a contemplarlo en la intimidad, siempre lo había conocido en los esplendores de su trono, entre saetas y veneración popular.

Lo peculiar de este Señor era su cabellera, oscurísima, que no estaba tallada en madera, como era lo habitual. Sus pelos, peinados en largos tirabuzones, eran de origen natural: habían sido donados por una beata del barrio que murió joven y en olor de santidad. Su último deseo había sido que su cuidada cabellera, su única concesión a la vanidad en una vida consagrada a las privaciones, siguiera viva en la cabeza de su Cristo amado. Cuando falleció, después de una larga y penosa enfermedad, un afamado equipo médico llevó a cabo el difícil trasplante. La intervención fue un éxito y la fama del Cristo, que ahora lucía impresionante y más vivo que nunca, trascendió fronteras. A su paso cada año en la procesión del barrio, los fieles se arrancaban secciones de cabello y las lanzaban a la imagen como ofrenda. Su oratorio estaba repleto de exvotos de calvos y tiñosos de todo el mundo a los que les había vuelto a salir vigorosamente el pelo gracias a su intercesión. Como prueba del milagro, enviaban mechones de su nueva y vigorosa melena para ser exhibidos en el altar junto a su Cristo. En cualquier caso, mirándola de cerca, la santa faz me pareció algo apagada, como si la talla estuviera cansada de tanta velluda veneración y solo anhelara un poco de sosiego. Le pedí con vehemencia que mis pasiones se dirigieran a él en exclusiva a partir de ese momento. A cambio, yo prometí consagrar todo mi tiempo libre a la cofradía. Aquello no funcionó: mis tormentosos amores con la pelirroja siguieron su curso, en un continuo tira y afloja en el que yo volvía continuamente al seno de la santa madre iglesia para enseguida ser tentado de nuevo por los labios ardientes y pecaminosos de aquella muchacha.

Un día Satanás debió inspirarla, porque me pidió una prueba de amor definitivo, algo que conjugara mi amor al Cristo del barrio con mi pasión por ella. Se cortó un mechón de sus hermosos cabellos y me pidió que lo llevara a la capilla. Pero no para colocarlo allí como exvoto, lo cual ya era suficientemente obsceno, sino que me exigió que me quedara de nuevo a solas con la imagen y los mezclara con la milagrosa cabellera de la beata que adornaba la cabeza del Cristo. Ella estaba convencida de que esa acción le otorgaría poderes especiales, como había sucedido con Sansón en su día. Al principio me resistí, pero una amenazante mirada de sus ojos azules me convenció de que no me quedaba otra alternativa que obedecerla.

No esperé demasiado para cumplir los deseos de mi dama. Me acerqué a la capilla con manos temblonas, como si estuvieran poseídas por el espíritu de Frankenstein. El Cristo seguía allí, con la mirada indiferente de siempre. Quizá no le importara lucir unas mechas en la siguiente salida procesional, quizá la acción que estaba a punto de emprender no resultara tan pecaminosa. Lo que sucedió a continuación aún me sigue avergonzando y la escena todavía se me representa ocasionalmente en pesadillas: me moví con tanto ímpetu, por acabar cuanto antes, que tropecé con el escalón de acceso a la capilla y me precipité sin remedio sobre la sagrada talla, provocando un estruendo impresionante. El sacerdote y los fieles que entraron a continuación me encontraron abrazado al Cristo, entre una lluvia de pelos de un intenso color carmesí.

A partir de ese momento, para mi eterna deshonra, en la parroquia comenzó un tiempo de tribulación. La talla tuvo que ser enviada de nuevo urgentemente al hospital, y se informó en un escueto comunicado que había sufrido diversas heridas de pronóstico reservado. En cuanto a mí, renuncié a mi derecho a un proceso canónico y acepté mi expulsión de la cofradía a través de una ceremonia infamante en presencia de toda la congregación, en la que se me cortó hasta el último de mis cabellos para ser sometidos a la hoguera. Nunca han vuelto a crecerme.

A mi amiga pelirroja jamás volví a verla. Desapareció con las últimas lluvias del otoño.

Miguel Ángel Jiménez Guerra

(Nota: Este texto es la versión íntegra del relato publicado en el número 15 de la revista Mitad Doble. Texto de Miguel Ángel Jiménez Guerra, ilustración de Aintzane Cruceta).

La librería Proteo, un espacio mágico

Tras haber impartido nuestro taller de escritura en diferentes lugares a lo largo de los años, desde 2012 estamos en la tercera planta de la  librería Proteo. En este post, vamos a conocer mejor la historia de esta espacio cultural.

Todo comenzó allá por 1969, en una librería clandestina situada en un pequeño piso de treinta metros cuadrados, sembrado de escondites a veces ingeniosos y otras fortuitos, donde convivían libros de poesía, ensayos incendiarios, manuales revolucionarios y volúmenes eróticos. La semilla de tiempos más libres crecía allí, regada por anécdotas divertidas y situaciones arriesgadas: era parte de la lucha contra la dictadura. Escribe Francisco Puche, uno de sus socios fundadores, en Un librero en apuros:

Naturalmente, estábamos fichados y controlados, por lo que empezamos a tener dificultades para importar libros, que era lo que nos interesaba. Tuvimos que crear una empresa fantasma a través de la cual la importación de libros rigurosamente prohibidos se hacía más llevadera. Ello no quitaba, como nos llegó a ocurrir, que en alguna ocasión las obras completas de Lenin, recién traídas de Moscú, vía París, durmiesen en los anaqueles de la oficina de correos y que, al ser tantas, tan voluminosas, y tan mal envueltas, dejaban ver por los rotos títulos como El Estado y la Revolución o La Revolución proletaria y el renegado Kausky. La descoordinación de los servicios de correos y policiales nos hacía salir con ventura de semejantes trances, y al ir a recogerlos acongojados, salíamos ilesos todas las veces.

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En 1975 se funda la librería Proteo. Fue desde el principio un activo foco de cultura y compromiso político, en que las ideas se expresaban con libertad y los libros -aun los prohibidos en aquella época por el régimen- se podían adquirir no sin la vigilancia de la policía y algún que otro sobresalto. Como cuenta Francisco Puche:

Una tarde, un cliente habitual se nos adentró al fondo de la librería, sacó una botella con gasolina, la roció en un tresillito para lectores de que disponíamos y se dio a la fuga. Seguimos vivos porque aquello no pasó de una gran humareda.

Pasan los años. Con la llegada de la democracia, el vértigo de los tiempos heroicos desaparece y va dando paso a una época más sosegada, donde las novelas van ocupando en las estanterías de la librería el lugar que antes llenaban los libros de política. Es el momento del boom latinoamericano, de la profusión de editoriales nuevas o adaptadas a los tiempos, donde sobresale como vehículo singular Alianza Editorial, que en aquellos años ofreció por un precio asequible un sinfín de títulos imprescindibles.

La librería Proteo poco a poco se va consolidando como una librería independiente, con afán humanístico y tesón cotidiano. De esta forma, en 1998 obtiene el Tercer Premio Nacional de Librería concedido por el Ministerio de Cultura y el Premio Nacional de Librería concedido por la Asociación de Editores españoles.

En el año 2004 se lleva a cabo la rehabilitación de la casa donde radica la Librería Proteo siguiendo criterios ecológicos. En esa actuación se descubrió la Torre musulmana del siglo XIII de la antigua Puerta de Buenaventura que se integró en la fachada del edificio y en el interior de la librería. La electricidad de la librería desde entonces es de origen solar, con paneles instalados en la terraza del edificio.

En la actualidad, la librería Proteo es un referente del panorama cultural nacional, un espacio con solera que se va adaptando progresivamente a las nuevas demandas del público lector, a la par que se abre confiada a nuevas propuestas, como por ejemplo son los talleres de escritura que tenemos el privilegio de impartir en su coqueta tercera planta, rodeados de libros y lienzos. Gracias a todo el fantástico personal de la librería por hacernos partícipes de su historia, por compartir con nosotros el espacio mágico de los libros.

Artículo redactado por Augusto López, monitor de los talleres de Mitad Doble.

Fuentes:
Un librero en apuros, (Memorial de afanes y quebrantos), Francisco Puche Vergara.
Página web de la librería Proteo

(Fotografía: escaparate de la librería Proteo, Puerta de Buenaventura, Málaga).