Cabellos sagrados

Ilustración Aintzane Cruceta

Los días que algún profesor enfermaba, nos enviaban a clase para sustituirlo a un hombre mayor al que acogían en el edificio. Se trataba de un gigante de anchos hombros que se movía de una manera extraña, muy despacio, como si la gran masa de su cuerpo se fuera a desmoronar en cualquier momento sobre los pupitres. Llamaba mucho la atención el continuo temblor en su mano derecha –con el paso de los años he supuesto que padecía de párkinson–, que se llevaba regularmente a la boca como queriéndosela limpiar de unos desperdicios inexistentes. Lo mejor de este personaje, al que llamábamos el viejecito Frankenstein, eran las historias que contaba. Nos reíamos de él nada más verlo atravesar el umbral de la puerta, pero cuando comenzaba a hablar sus palabras nos encandilaban de tal modo que se hacía el silencio entre nosotros. Aún me parece estar contemplándolo mientras nos contaba la historia de Sansón. Con su traje oscuro a rayas, aunque el día fuese caluroso, de pie, ante su joven auditorio, Frankenstein se acariciaba el mentón con la mano temblona, mientras la dentadura postiza parecía querer salírsele de la boca con cada una de sus palabras. El momento culminante llegaba cuando Sansón descubría su secreto a su esposa Dalila: “Mi fuerza está en los cabellos”. Entonces elevaba su mano y se acariciaba ceremoniosamente la cabellera blanca con la convicción de un actor que estuviera interpretando al personaje bíblico.

La historia de Sansón y Dalila es una narración perversa, llena de maldad y asesinatos, como muchas del Antiguo Testamento. Frankenstein siempre nos decía, como colofón del relato, que debíamos aprender a desconfiar de las mujeres, objeto de perdición. El hecho de que la mitad femenina del alumnado lo mirara con una mezcla de asombro y vergüenza no parecía refrenarlo, más bien le animaba a redoblar sus ataques contra el sexo impuro. A esas alturas se había formado tal escándalo en la clase que tenía que subir el director a poner orden. Con el tiempo, he reflexionado acerca de esta enseñanza. Me impresionaba mucho que una cabellera otorgara esa fuerza extraordinaria, pero es que Sansón se definía a sí mismo como nazir. Los nazires gozaban de una vinculación especial con el Altísimo. Su cabello, que no debían cortarse nunca, era la señal de su santidad, lo que les unía a Dios. Sansón no era más que otro peón de la eterna intervención de Dios en los asuntos humanos para marear infinitamente a su pueblo elegido. Dalila, por supuesto, quedaba en la misma posición, así como los filisteos, verdugos y víctimas a la vez en una sola página de este libro interminable, que el Creador nunca ha dejado de escribir.

Cuando llegué a la adolescencia me sucedieron dos hechos notables: me enamoré de una chica pelirroja y, previendo lo peor, quise acercarme a Dios apuntándome a una cofradía. Hacía ya años que mis padres me llevaban a ver la popular procesión de mi barrio. Me gustaba la seriedad de los nazarenos dentro de sus trajes. Nunca sonreían, porque estaban haciendo penitencia, y la penitencia era buena para limpiar el alma de malos deseos. Pero esta festividad caía siempre en primavera y no pude evitar rendirme a los encantos de la muchacha, cuyos cabellos olían a cerezas maduras. Una tarde nos besamos y esa noche yo no pude dormir, aterrado por la posibilidad de ir a parar al infierno. Podía escuchar a mi viejo profesor sustituto susurrándome al oído que las pelirrojas son las peores, las enviadas del diablo. Al día siguiente, buscando olvidarme de ella a la desesperada, me presenté a solas ante el Cristo que veneraba mi cofradía. Nunca había ido a contemplarlo en la intimidad, siempre lo había conocido en los esplendores de su trono, entre saetas y veneración popular.

Lo peculiar de este Señor era su cabellera, oscurísima, que no estaba tallada en madera, como era lo habitual. Sus pelos, peinados en largos tirabuzones, eran de origen natural: habían sido donados por una beata del barrio que murió joven y en olor de santidad. Su último deseo había sido que su cuidada cabellera, su única concesión a la vanidad en una vida consagrada a las privaciones, siguiera viva en la cabeza de su Cristo amado. Cuando falleció, después de una larga y penosa enfermedad, un afamado equipo médico llevó a cabo el difícil trasplante. La intervención fue un éxito y la fama del Cristo, que ahora lucía impresionante y más vivo que nunca, trascendió fronteras. A su paso cada año en la procesión del barrio, los fieles se arrancaban secciones de cabello y las lanzaban a la imagen como ofrenda. Su oratorio estaba repleto de exvotos de calvos y tiñosos de todo el mundo a los que les había vuelto a salir vigorosamente el pelo gracias a su intercesión. Como prueba del milagro, enviaban mechones de su nueva y vigorosa melena para ser exhibidos en el altar junto a su Cristo. En cualquier caso, mirándola de cerca, la santa faz me pareció algo apagada, como si la talla estuviera cansada de tanta velluda veneración y solo anhelara un poco de sosiego. Le pedí con vehemencia que mis pasiones se dirigieran a él en exclusiva a partir de ese momento. A cambio, yo prometí consagrar todo mi tiempo libre a la cofradía. Aquello no funcionó: mis tormentosos amores con la pelirroja siguieron su curso, en un continuo tira y afloja en el que yo volvía continuamente al seno de la santa madre iglesia para enseguida ser tentado de nuevo por los labios ardientes y pecaminosos de aquella muchacha.

Un día Satanás debió inspirarla, porque me pidió una prueba de amor definitivo, algo que conjugara mi amor al Cristo del barrio con mi pasión por ella. Se cortó un mechón de sus hermosos cabellos y me pidió que lo llevara a la capilla. Pero no para colocarlo allí como exvoto, lo cual ya era suficientemente obsceno, sino que me exigió que me quedara de nuevo a solas con la imagen y los mezclara con la milagrosa cabellera de la beata que adornaba la cabeza del Cristo. Ella estaba convencida de que esa acción le otorgaría poderes especiales, como había sucedido con Sansón en su día. Al principio me resistí, pero una amenazante mirada de sus ojos azules me convenció de que no me quedaba otra alternativa que obedecerla.

No esperé demasiado para cumplir los deseos de mi dama. Me acerqué a la capilla con manos temblonas, como si estuvieran poseídas por el espíritu de Frankenstein. El Cristo seguía allí, con la mirada indiferente de siempre. Quizá no le importara lucir unas mechas en la siguiente salida procesional, quizá la acción que estaba a punto de emprender no resultara tan pecaminosa. Lo que sucedió a continuación aún me sigue avergonzando y la escena todavía se me representa ocasionalmente en pesadillas: me moví con tanto ímpetu, por acabar cuanto antes, que tropecé con el escalón de acceso a la capilla y me precipité sin remedio sobre la sagrada talla, provocando un estruendo impresionante. El sacerdote y los fieles que entraron a continuación me encontraron abrazado al Cristo, entre una lluvia de pelos de un intenso color carmesí.

A partir de ese momento, para mi eterna deshonra, en la parroquia comenzó un tiempo de tribulación. La talla tuvo que ser enviada de nuevo urgentemente al hospital, y se informó en un escueto comunicado que había sufrido diversas heridas de pronóstico reservado. En cuanto a mí, renuncié a mi derecho a un proceso canónico y acepté mi expulsión de la cofradía a través de una ceremonia infamante en presencia de toda la congregación, en la que se me cortó hasta el último de mis cabellos para ser sometidos a la hoguera. Nunca han vuelto a crecerme.

A mi amiga pelirroja jamás volví a verla. Desapareció con las últimas lluvias del otoño.

Miguel Ángel Jiménez Guerra

(Nota: Este texto es la versión íntegra del relato publicado en el número 15 de la revista Mitad Doble. Texto de Miguel Ángel Jiménez Guerra, ilustración de Aintzane Cruceta).

Primer premio de Micronovela Mitad Doble

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Primer Premio de Micronovela Mitad Doble

BASES

1) Mitad Doble ediciones, Cafés Santa Cristina y Ediciones del Genal convocan el Primer Premio de Micronovela Mitad Doble.

2) Podrá optar al “Primer Premio de Micronovela Mitad Doble” toda persona residente en España que presente una micronovela inédita, escrita en lengua castellana, que no haya sido premiada anteriormente en ningún otro concurso ni esté pendiente de fallo en otro certamen. El autor o autora responde de la autoría y originalidad de la micronovela presentada al Premio, así como de no ser copia ni modificación de obra ajena; para ello, se recomienda tener el registro de la propiedad intelectual del texto presentado a concurso.

3) En el texto de la micronovela tendrá que aparecer al menos una vez escrita la palabra “café”.

4) A efectos de este Premio, se entiende por “micronovela” el texto con una extensión mínima de veinte páginas y una extensión máxima de treinta páginas DIN A4, escritas a doble espacio, letra tipo Arial tamaño 12. La micronovela enviada que no respete estas especificaciones será excluida del concurso.

5) La presentación de originales podrá hacerse de dos formas:

5.1 Modalidad por internet.
A través de Internet. Enviando el original en formato electrónico (pdf, doc, odt o rtf) a la dirección editorial@mitaddoble.com con el asunto “Para el Primer Premio de Micronovela Mitad Doble”. En la primera página de la obra se reproducirá su título original en letras mayúsculas y el seudónimo escogido. Deberá también adjuntarse un documento a modo de plica en pdf, nombrado con el título de la micronovela y el seudónimo, donde se recojan nombre, apellidos, DNI o NIE, dirección y número de teléfono del autor o autora. Estos dos archivos son imprescindibles para la admisión de la micronovela, que no entrará a concurso si no se presentan ambos.

5.2 Modalidad por correo postal.
Enviando dos copias del original, perfectamente legibles y debidamente encuadernadas, a la dirección postal Librería Proteo, Puerta de Buenaventura, 3, Málaga 29008, con la indicación “Para el Primer Premio de Micronovela Mitad Doble”. En la primera página de la obra se reproducirá su título original en letras mayúsculas y el seudónimo escogido. Deberá también adjuntarse una plica o sobre cerrado nombrado con el nombre de la micronovela y el seudónimo, y en su interior un papel con nombre, apellidos, DNI o NIE, dirección y número de teléfono del autor o autora. Los originales enviados que no respeten estas normas serán excluidos del concurso.

6) El plazo de admisión de originales finalizará a las 22:00 horas del 28 de noviembre de 2014, admitiéndose, no obstante, aquellos que hayan sido matasellados por Correos ese mismo día.

7) El premio se concederá a una sola micronovela y no podrá ser declarado desierto.

8) El jurado estará compuesto por un o una componente de Mitad Doble ediciones, un o una representante de Cafés Santa Cristina, un o una representante de Ediciones del Genal y un escritor o escritora de reconocido prestigio. La composición del mismo se dará a conocer con ocasión del fallo, que se hará público en el mes de enero de 2015, en un acto público en la librería Proteo.

9) El premio consiste en:

  • Un lote de productos de Cafés Santa Cristina.
  • La edición de la micronovela premiada por parte de Ediciones del Genal, con una tirada de doscientos ejemplares. Esta tirada tendrá distribución nacional. La persona premiada percibirá el 10% de los beneficios de la venta de los ejemplares vendidos de la micronovela, en concepto de derechos de autor.
  • Un libro lienzo con un fragmento de la micronovela ganadora, realizado por el artista Jonatan Santos.

10) Los originales presentados a concurso no serán devueltos. Una vez fallado el premio, se procederá a destruir las copias no premiadas, tanto las recibidas en papel como las remitidas en formato digital.

11) La participación en este concurso implica la aceptación de todas y cada una de las bases, sometiéndose las partes a los juzgados y tribunales de Málaga en el supuesto caso de que se produjeran diferencias que tuvieran que dirimirse judicialmente.

Málaga, 4 de septiembre de 2014.

 

Master class: La estructura narrativa

Poetica

Master class: la estructura narrativa

“La diferencia entre realidad y ficción es que la ficción debe ser coherente”
Truman Capote

¿Qué vamos a aprender en esta master class?
La estructura narrativa es la base de un buen texto. Debemos ser conscientes de ella, practicarla e interiorizarla; sólo de esta forma lograremos crear historias coherentes y con equilibrio entre sus diferentes partes. Conocer la estructura narrativa debería ser el objetivo básico de toda persona que quiere dedicarse a escribir.

Por contra de lo que se suele pensar, la estructura narrativa es una herramienta muy flexible, de infinitas posibilidades y variantes. Puede aplicarse a novela, relatos, teatro, cómic, cine, publicidad y discursos. Es un conocimiento útil y práctico, que además estimula la imaginación y acentúa la capacidad analítica.

En esta master class estudiaremos en profundidad el concepto de estructura narrativa y los elementos que la componen: planteamiento, nudo, desenlace, puntos de giro, detonante, clímax y dilema. Además, leeremos textos para indagar en su estructura interna y escribiremos una pequeña historia para practicar lo aprendido.

Parece interesante… ¿Quién nos hablará de ella?
Esta master class la imparte Augusto López, escritor y monitor de escritura creativa.

¿Dónde y cuándo es?
Tendrá lugar en Microteatro Málaga el miércoles 21 de mayo, de 20:30 a 22:30.

¿Cuánto cuesta?
15 €. Se incluye en el precio un librito con lo que se va a explicar en la master class.

¿Cuántas personas pueden asistir?
Para el óptimo aprovechamiento de la master class, se ha fijado un número máximo de 10 personas.

¿Cómo me inscribo?
Solicita tu inscripción o más información en Microteatro Málaga, o en hola@mitaddoble.com

Taller de literatura potencial (Oulipo)

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Taller de literatura potencial (Oulipo)

Introducción

OuLiPo (acrónimo de «Ouvroir de littérature potentielle», que se traduce como “Taller de literatura potencial) es un grupo de escritores y matemáticos que busca crear obras usando técnicas de escritura limitada (Littérature à contraintes). Fue fundado en noviembre de 1960 por Raymond Queneau y François Le Lionnais. Del mismo formaron parte entre otros, Italo Calvino, Marcel Duchamp, Julio Cortázar o George Perec, éste último quizá el máximo y más célebre de sus exponentes.

¿Y qué es un autor oulipiano? Es una rata que construye ella misma el laberinto del cual se propone salir. ¿Un laberinto de qué? De palabras, sonidos, frases, párrafos, capítulos, bibliotecas, prosa, poesía, y todo eso.

Marcel Benabou, actual Secretario Provisionalmente Definitivo de OuLiPo.

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Siguiendo la estela de estos grandes creadores, en nuestro taller de literatura potencial trabajaremos con métodos, reglas, juegos, donde las instrucciones y los principios a seguir sean claros y sumamente rigurosos. Según los postulados de Oulipo, estas reglas son las que verdaderamente potencian la creatividad  y la estimulan infinitamente. “En el fondo, me doy reglas para ser totalmente libre”, decía George Perec, ideólogo de obras de ingeniería literaria que hacen flamear la bandera de este grupo.

(Nota: esta introducción ha sido redactada en base al artículo de wikipedia sobre Oulipo y al artículo sobre este movimiento de la web cooltivarte.com, escrito por Mauricio Conde).

Descripción
Espacio creativo ideado para la práctica de los principios de Oulipo.

Objetivos
Escribir y compartir textos: se planteará la publicación de un libro bajo los postulados de Oulipo, con selección de textos realizados por las personas inscritas en el taller.

Metodología
Las sesiones del taller tienen una duración de 120 minutos.

Lugar y horario
El taller tiene lugar en Microteatro Málaga (c/ San Juan de Letrán, 12) dos miércoles al mes, de 20:30 a 22:30. Puedes consultar las fechas en las que tiene lugar en la programación de la Academia Pedantista.

Dada su naturaleza de taller continuo y dinámico, no tiene fecha de inicio ni de clausura determinada. En cualquier momento se puede realizar la inscripción en el mismo, siempre que haya plazas disponibles.

Monitor
Es impartido por Augusto López.

Precio
Tiene un precio de 20 €/mes. No es necesario abonar matrícula.

Información y suscripciones
Solicita tu inscripción o más información en Microteatro Málaga o a través del correo hola@mitaddoble.com

Coaching literario

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Coaching literario

¿Qué es el Coaching?
El Coaching es un proceso continuo, por el cual y mediante la creación de un espacio de armonía, respeto y confidencialidad, se acompaña a las personas ayudándolas a evaluar, clarificar y controlar sus vidas por ellos mismos.

Objetivos: ¿Qué tiene que ver con la literatura?
El acompañamiento en el proceso de creación o de bloqueo artístico de un escritor, es fundamental para lograr que consiga un objetivo por sí mismo. Es por ello que se presenta un entrenamiento por el cual, gracias a una motivación personalizada, el artista consigue descubrir sus propias respuestas para aquellas preguntas que le impiden avanzar.

Metodología
Las sesiones del taller tienen una duración de 120 minutos. Tras una introducción teórica, se realiza en el taller una puesta en común, con actividades prácticas. Se complementa con sesiones individuales con cada uno de los componentes para trabajar sus necesidades de forma personalizada.

Monitor
El taller es impartido por Jonatan Santos.

Horarios y fechas
El taller tiene lugar en la 3ª planta de la librería Proteo (Puerta de Buenaventura, 3),  los lunes, en horario de 18:00 a 20:00. Comienza el 2 de septiembre de 2013 y concluye el 26 de julio de 2014, si bien en cualquier momento se puede realizar la inscripción en el mismo, siempre que haya plazas disponibles.

Inscripción y precio
El Taller tiene un precio de 45 € mensuales, que incluye todo el material didáctico que se requerirá a lo largo del mismo y el obsequio de dos libros. La matrícula es gratuita. La inscripción puede realizarse personalmente en Librería Proteo o a través del mail: hola@mitaddoble.com.

Y si eres cliente de la Librería Proteo:
– Tienes un 5% de descuento en la cuota mensual del taller :-)
– Puedes abonar cómodamente el taller a través de tu cuenta.

Contenidos
– Descubrir las carencias artísticas, identificarlas y solucionarlas por sí mismo.
– Motivar al escritor durante todo su proceso.
– Reeducar malos hábitos.
– Fomentar los puntos positivos.
– Trabajar los puntos débiles.
– Afrontar los bloqueos creativos.

(Ilustración: Aintzane Cruceta)